Y hoy que leemos...?

Lo que da vida a la mesita de luz

martes, agosto 26

Las montañas siguen allí- Pedro Algorta

Las montañas siguen allí- Pedro Algorta

Mi reseña a Pedro va a ser un poco injusta. Ya no tengo el tiempo,la energía y el enfoque detallado de las reseñas "pre Max", incluso su libro lo leí un poco viajando,un poco en la cama, un poco en el trabajo a escondidas. Y me parece injusto escribir la reseña sin las condiciones necesarias, pero,como siempre, quiero escribir apenas termino para dar el panorama fresco. Pero antes, un poco de contexto:

Pedro era uno de los "que no hablaba"para mi. Dio la casualidad que pude ir a su presentación hace unos días y casualmente la ultima vez que nos vimos fue la ultima vez que fui a una presentación, hace 2 años en ese mismo lugar. Ese dia fue que lo conocí,charlé un poquito y firmó mi pobre y rota copia de Viven,donde atesoro mis firmas.
Lo vi pacífico, algo tímido, pero cómodo. Me asombró su tranquilidad y su sonrisa permanente, aunque es apenas un atizbo, el sonríe con su mirada, un poco como suelo hacer yo.
Gracias a mis amigos de Reviven, a mi fiel compañera de aventuras "Viven" y demases casualidades, recibí el libro de Pedro con dedicatoria a Max y a mi como regalo de cumpleaños. No podía esperar a empezarlo, pero esperé a la presentación, donde el relato de Pedro junto a Coche y Tintín me hicieron abrir el libro con curiosidad aún mayor.

Pedro es una persona sencilla, cálida en su escritura, va y vuelve sobre acontecimientos,detalles y su óptica es realmente única. Directa, por momentos cruda y como si contara el relato sin haberlo vivido, se plantea preguntas el mismo,que 40 y tantos años después no tienen respuesta, su detalle tiene aún huecos,y cuenta lo que "Pedrito" ha vivido en la montaña, qué ha sentido, qué ha hecho para sobrevivir en el "grupo dentro del grupo". También se ha visto rodeado de mitos y se encarga de dar su versión de los mismos, de desmentir, de confirmar, de reconciliarse con alguien, de confrontar con alguien.
Personalmente he disfrutado la primera parte. Estremece la sencillez, estremece la soledad y la inmensidad de la montaña, el re-insertarse a la sociedad, sus Andes ocultos en la solapa del saco, y la travesía del después, de vivir normalmente en un plano que los había dado por muertos.
Marqué varias hojas (lo cual para una bibliófila es un pecado) y hasta me dan ganas de resaltar lineas, lo que es aún peor sacrilegio,pero eso quiere decir lo fuerte que me ha impactado este testimonio, lo diferente e incluso contradictorio que es con el de sobrevivientes anteriores. Lo cual no quiere decir que haya algo oculto, que haya algo incorrecto,sino es que simple y únicamente la viviencia 100% personal de una persona. Su propia montaña.
Este libro es iluminador.
Gracias,Pedro.